LA EDAD IMPORTA A LA HORA DE TOMAR DECISIONES FINANCIERAS ?

La importancia de planificar tus finanzas cuanto antes y sobre todo a edad temprana, es crucial para tomar decisiones importantes que afecten lo menos posible a tu calidad de vida y seguridad financiera.

Una mala gestión o una toma de decisiones no planificada puede contribuir a que, aun teniendo buenos ingresos y seguros, tu calidad de vida se vea afectada hasta muy pasada la jubilación. Un ejemplo de esto es cuando nuestra situación de ingresos se estabiliza con un horizonte laboral normalizado y longevo. Esta situación nos da una falsa seguridad, haciéndonos creer que ya todo es posible. Sin embargo, en la vida surgen imprevistos que te obligan a tener que volver a empezar con algún proyecto de largo plazo, como puede ser la compra de una vivienda. 

Un caso comun y notable es cuando compras tu casa junto con tu pareja y después de 15 años, ocurre lo más probable: un divorcio complicado que obliga a comprar la parte contraria a precio de oro o a vender a bajo precio. En esta situación, si te casaste a una edad media de entre 30 y 35 años, lo más probable es que te encuentres encajado en los 50  con un horizonte laboral de aproximadamente de 15 años hasta la jubilación.

La experiencia me dice que alguien con dinero y sin conocimientos financieros no busca asesoramiento. Así que se tiende a tomar las decisiones que mejor parecen según la necesidad: liquidar un préstamo, cambiar de coche y realizar el viaje que hasta ahora no se pudo.

En este caso, cada uno puede hacer lo que quiera con su dinero, pues somos dueños de nuestras decisiones. Pero si quieres realmente tener una vida financiera saludable, que te aporte calidad de vida y seguridad ante un problema como este, lo primero es planificar. Para ello, debemos hacernos preguntas: ¿Qué es más importante, cambiar de coche o tener otra propiedad que garantice nuestro techo en un futuro? ¿Liquidar un préstamo y tener una pérdida de oportunidad o planificar la eliminación de la deuda anticipada? ¿Comprar una casa nueva a tus 50 años o comprar una de ocasión?

Las respuestas yo las tengo clarísimas, pero en estos casos salta a la vista la falta de conocimientos en planificación financiera de la gran mayoría de las personas. De hecho, la respuesta de la gran mayoría sería darle más importancia a renovar el coche, que es como quemar dinero, hacer el viaje que no pudo hacer y como no, comprar un inmueble nuevo porque me auto convenzo de que es la mejor opción y además de que aun nuevo es más barato que algo de ocasión, grave error, pero entremos en detalle.

Vamos por partes. En primer lugar, tengo que decir que el dinero de la venta de un activo, como es un inmueble, debe ir a otro activo. Eso quiere decir que si te compras un coche estás comprando un pasivo, con lo cual estás tirando el dinero. Si no tienes casa, un coche nuevo o seminuevo no es la opción.

En segundo lugar, hacer el viaje de tus sueños, por muy barato que sea, es comprar otro pasivo que saca dinero de tu bolsillo. Dejarse llevar por las emociones y por el “es barato” no es bueno, porque muchos pocos hacen un mucho.

Y en tercer lugar, comprar una casa nueva a esa edad es un completo error. Primero, porque deberás alquilar en caso de que no esté construida hasta que te la entreguen, y eso es quemar dinero a toda velocidad. Por otro lado, tendrás que asumir los costes de alta de suministro que no tiene una casa de ocasión. Además, deberás acondicionarla para hacerla habitable, sin contar con el IVA, gastos de promotora, tasador, escritura y notaría. Pero lo mejor viene ahora: si compras con 50 años, seguirás pagando hipoteca después de jubilado durante muchos años más. Y eso, con la subida de precios en comparación con la subida de las jubilaciones, no es nada prometedor.

Si además, antes de tomar estas decisiones financieras, has notado que tu economía no es muy fluida porque has entrado en la llamada falsa tranquilidad financiera, rodeándote de micro gastos y cargando más la columna de gastos que la de ingresos, ¿que te hace pensar que tomar estas decisiones mejorará tu situación?, piénsalo bien.

En definitiva, la mejor decisión cuando te encuentras mal de salud es que te vea un médico, pues seguro que él al menos te dirá cómo de mal estás y cómo puedes mejorar. Del mismo modo que si tienes que tomar decisiones financieras, y no sabes, antes debes pregunta a un experto que te genere confianza. Pues un profesional te pondrá en contexto,  además de ver a largo plazo qué puedes hacer con el dinero bien invertido, cómo puedes acortar tu hipoteca y qué te conviene más para terminar este nuevo proyecto con el menor impacto negativo posible.

¡Financilízate, amigo! ¡Financilízate!

Julio Chaves
Family Financial Planning

Probabilidad y Opcionalidad

Hoy hablaremos de inversión, pero no la tradicional, sino de una inversión en patrones mentales: el pensamiento probabilístico y la opcionalidad. Emplear estos patrones de forma lógica puede hacer que nuestro tiempo sea más eficientemente invertido y que obtengamos mejores resultados.

Tomamos decisiones constantemente, incluso cuando decidimos no decidir. En muchas de estas decisiones, renunciamos a múltiples opciones para aceptar solo una. Utilizar la opcionalidad y la probabilidad en decisiones importantes, como la compra de un inmueble o una inversión significativa, puede ser crucial.

Recuerdo un caso peculiar: una persona con doble nacionalidad quería una vivienda de 400 m² con jardín y piscina, cerca de la playa, y con un presupuesto máximo de un millón de euros. Sin embargo, debido a su trabajo, pasaba 15 días al mes fuera de casa. Tras analizar su situación, noté que la probabilidad de disfrutar plenamente de la casa era baja, y los costos asociados eran altos.

En los mercados financieros, una opción es el derecho a ejecutar un activo sin obligación de hacerlo. En la vida real, esto se traduce en tener alternativas sin la obligación de seguir ninguna. Al considerar la probabilidad, vemos que muchas inversiones pueden no ser rentables o limitar nuestras opciones futuras.

Una casa de un millón de euros requiere una hipoteca considerable, con costos adicionales de mantenimiento y mejoras. Esto limita las oportunidades de invertir en otros proyectos o experiencias. En cambio, diversificar la inversión en varias propiedades más pequeñas puede ser más beneficioso. Con el mismo dinero, se pueden comprar varios inmuebles en diferentes ubicaciones, alquilando algunos y viviendo en el que más se ajuste a nuestras necesidades en cada momento. Esto no solo diversifica el riesgo, sino que también maximiza el potencial de ingresos.

Volviendo a la probabilidad, si viajas mucho por trabajo, la oportunidad de disfrutar de una casa cerca de la playa se reduce significativamente. En cambio, invertir en propiedades más modestas pero diversificadas permite mayor flexibilidad y opciones de crecimiento económico. Alquilar en lugar de comprar también proporciona mayor liquidez y capacidad de adaptación a diferentes circunstancias económicas.

En conclusión, la probabilidad de encontrar un lugar paradisíaco para alquilar es mayor y más económica que comprar una propiedad cara. Diversificar las inversiones permite un mejor manejo del riesgo y ofrece más oportunidades de disfrutar de diferentes experiencias y obtener un rendimiento económico. La libertad financiera comienza donde termina nuestra suficiencia en la vida, y diversificar es clave para alcanzarla.

Julio Chaves González

Family financial Planning