La economía se pone en marcha mediante las miles de transacciones que se realizan en todos los mercados existentes a nivel mundial. Y es curioso, porque para que uno de esto sectores se mueva, automovilístico, alimentación, hostelero, transporte, tecnológicas, etc. es necesario que muchos compren en masa. Para que una fábrica se ponga en marcha necesita demanda, y la demanda la provocan los consumidores de ese producto, esto quiere decir que los verdaderos actores de la economía son los consumidores. Pero amigo mio, para que haya consumo se necesita lo básico, el dinero, y para que haya dinero trabajo, y para hacer esos trabajos personas, y así damos la vuelta y volvemos al principio de esta interesante máquina de la economía. A esto se le llama círculo virtuoso, y este círculo tiene ciclos que son provocados por las variaciones que ocasionan las diferentes demandas en los distintos sectores. Mira verás, si un producto o servicio es muy demandado lo más normal es que aumente su precio, y si no se mejora su calidad, probablemente alguien lo fabricará al otro lado del mundo más barato y mejor, generando así un giro en el mercado de ese sector y en ese país. Si además el producto no tiene una marca que entregue un estilo de vida o tenga una imagen de marca reconocida, no será atractivo, reduciendo el número de consumidores que se moverán por su subida de precio, sobre todo en un momento de encarecimiento social económico para buscar un producto mas barato. Es ahí donde en ese sector y en ese país se va a producir un giro en este mercado reduciendo sus ventas, y por ende todos las empresas que participan en sacar el producto a flote, el que lo embala, el que lo transporta, el que lo almacena, el que lo vende, el que lo financia y un largo etc. Debo incidir que los que crean imagen de marca y generan tribu fidelizan a su cliente con independencia de su precio, bien por que entrega estatus social o porque si lo posees te diferencia de los demás, de manera que siempre habrá quien compre a cualquier precio. Por el contrario, habrá quien este empujado por su precio y decida cambiar su compra para adquirir un producto similar mas económico. Y esto ocurre tanto en el ámbito personal, ventas de segunda mano etc, como en el profesional. Dentro de estos cambios o giros que provocan estos ciclos financieros, se van a repetir patrones de forma casi automática, y con frecuencia de la misma forma y por las mismas causas. Y esto es debido a los programas mentales adquiridos por el cerebro humano, que claramente nos harán reaccionar de la misma manera frente a diferentes escenarios financieros.
Estos ciclos de la economía también se van a manifestar en el particular sector inmobiliario, dando como resultados a los altibajos financieros que caracterizan a este sector, aquí nuevamente se van a manifestar los patrones del principal actor de la economía, el ser humano.
Todos estos cambios que se manifiestan en éste particular mercado provocan subidas de precios anuales, bien por el IPC, bien por simple especulación del mercado, y ante esto, el inquilino, actúa cambiándose de un inmueble a otro más barato, también puede ocurrir que haya oportunidad de compra y que además se adapte a tus necesidades, llegando a la conclusión de que mejor comprar, que pagar por un alquiler, pues siempre se ha dicho que alquilar es tirar el dinero. Es aquí donde nuevamente se manifiestan los efectos de los patrones adquiridos.
En los casos de oportunidad de compra, la mayoría de las veces se toman decisiones guiadas por la emoción de tener la posibilidad de comprar nuestro propio techo, nuestro santuario, aquel lugar donde construir nuestra vida. Y si la oferta de compra está dentro de nuestras manos, la ilusión centrará nuestra atención en la respuesta del banco, que tiene en su poder la concesión de la hipoteca, así dejamos a un lado la opcionalidad y nos inclinamos hacia los números, pues donde empezamos pagando un alquiler moderado, ahora se ha convertido en un lastre económico. Y es aquí donde salta la alarma que nos empuja a pensar que es mejor pagar lo mismo por algo en propiedad que por un alquiler. Nuevamente nuestros patrones mentales eliminan la opcionalidad, resolviendo de una forma automática la ecuación, no dejando plantear otras opciones que en ese momento económico de nuestra vida pueda ser más favorables y que nos permita tener mejores oportunidades a largo plazo. Uno de los requisitos para optar a la opcionalidad es tener verdad financiera, pues esta nos presentará un mapa de nuestras finanzas que nos ayudará a tomar decisiones acertadas, evitando automatismos mentales adquiridos que te hacen perder oportunidades.
Y es aquí querido lector donde entra en juego la opcionalidad, pues es el momento de ponerla en práctica, y la opcionalidad, no es ni más ni menos que la capacidad de plantear y materializar las posibles opciones que podemos elegir antes de tomar una decisión sobre algo en nuestra vida. En el mundo financiero una opción te da derecho a tomar alternativas y decisiones, beneficiándote de un buen momento y retirándote de los peores sin la obligación de cumplir algunas de ellas. En definitiva es algo que muchos no conocen y por lo tanto no la tienen en cuenta, pues solo se conoce lo aprendido. Tener alternativas diferentes donde elegir y plantearlas, te proporcionará la ventaja de no tomar decisiones a la ligera, disfrutando de las mejores alternativas en un determinado momento de tu vida. Por contra, si se toman decisiones guiadas por patrones o programas mentales adquiridos de nuestro círculo más cercano, habrás decidido por mente de otros, sin planificación ni proyección, y privándote de lo que realmente quieres hacer.
Y es ahora donde surge la gran pregunta que la mayoría de los mortales se hace, ¿Mejor alquilar o comprar?.
Julio Chaves. Family Financial Planning.











