¡¡¡MAE MIA, ME HAN SUBIDO EL ALQUILER!!!.
Cuando tenemos una fuente de ingresos que nos parece va a ser prolongada y además nos encontramos alquilados, es muy posible que sintamos que el dinero del alquiler lo estamos tirando. Y si por un casual, se nos presenta una oportunidad de compra, vamos a valorar que es lo que más nos conviene, quemar el dinero en alquileres, o comprar una propiedad.
Es en estos casos cuándo es muy posible que esa oportunidad de compra se convierta en un espejismo y nos haga perder foco, tomando en la mayoría de las ocasiones decisiones guiadas por la emoción en vez de por la razón. Si, razonar cuáles son los cambios que esa decisión van a ocasionar a lo largo de mi vida financiera y mi modelo de vida. Y es que el hecho de tener nuestra propia casa, y adaptarla a nuestros gustos y manera de vivir, es muy atractivo, yo diría que emocionante. Pues por un lado dejas de cambiar de hogar y te estableces donde te encuentras cómodo, y si está a la mano, porque decir no?, es toda una oportunidad!!. Ahora toda la atención se centrará en la respuesta del banco, que es quien tiene en su poder la ultima palabra, y es a partir de aquí donde dejamos a un lado la opcionalidad y nos inclinamos hacia los números para obtener nuestro objetivo, perdiendo de vista todo lo demás, pues donde estábamos pagando un alquiler moderado, ahora se ha convertido en un lastre económico, haciendo saltar todas las alarmas para empujarnos a pensar que es mejor pagar lo mismo por algo en propiedad que por un alquiler. Aquí es donde nuestros patrones mentales eliminan la opcionalidad, resolviendo automáticamente la ecuación, no dando lugar a otras alternativas que quizás en ese preciso momento económico de nuestra vida puedan sernos más favorables, que nos permitan tener mejores oportunidades en el largo plazo.
Pero para optar a a la opcionalidad, uno de los requisitos es tener verdad financiera, pues ésta nos dará la oportunidad de tener un mapa perfecto sobre nuestras finanzas, visualizando de una atacada donde te encuentras y hasta donde puedes llegar si todo sigue igual. Esta visión te ayudará a tomar decisiones acertadas evitando la toma de decisiones por patrones mentales adquiridos.
Pero amigo mío, estoy completamente seguro, de que ni siquiera tú que eres de los pocos que me lees, tienes esa verdad financiera, pues la mayoría de las veces no compramos verdad, pues la verdad te hace bajar de la nube y quizás no te guste lo que descubras, el precio de la verdad es caro, así que es mejor vivir engañándonos y feliz, que con verdad y triste.
Y dicho lo anterior, es aquí donde surge la gran pregunta:
– ¿Mejor alquilar o comprar?.
Y la verdad que la respuesta es, ….depende. Pues por un lado la compra limita tus libertades de poder hacer aquello que realmente te gusta, ya que te ata a continuar trabajando para pagar una hipoteca. Ademas, nunca olvides que la compra, viene acompañada de obras de mejoras y acondicionamiento, sin dejar atrás pagar todo aquello que conlleva ponerla en marcha. Contratos y servicios, luz, agua, internet, seguros, etc. También hay que incluir los impuestos como el Ibi y la comunidad, y por supuesto, en caso de tener garage la licencia de rodadura. Y si te digo más, estoy completamente seguro de que la vas a acondicionar con lo mejorcito de calidad dentro de tus posibilidades, incluyendo las mencionadas pequeñas reformas y mejoras. Y aquí no acaba la cosa pues todo esto hay que mantenerlo para que no se deteriore, y esto conlleva un coste anual de mantenimiento que no debes olvidar.
Llegados aquí, tienes que entender que si te gusta viajar y conocer mundo, o tienes que alquilar para marcharte a otro lugar, o debes de volver a tu casa cuando se acabe tus vacaciones, pues sabes que una casa cerrada tiene peligro de ser ocupada. Te lo pongo peor, si tus vecinos son muy ruidosos, o tú barrio se pone muy saturado haciéndote difícil el aparcamiento cuando llegas del trabajo, te tienes que aguantar, te lo voy a poner aún peor, si por casualidad tienes una enfermedad que te da un grado de invalidez en el que no puedas caminar, y tú edificio no está acondicionado para ti, vivirás un verdadero infierno hasta que te acomodes o vendas para irte a otro lugar, en definitiva tiene sus cosillas malas, pero esto nunca va a pasar.
La parte buena, es que cuando lo termines de pagar tienes un bien inmueble, y este se habrá revalorizado en una media de un 3% al año. La mala noticia es que esto te lo habrás gastado en mejoras y reformas en el durante. Y si no es una buena casa, y está en un lugar poco demandado puede incluso que se devalúe. Tengo que decirte que me encontré con casos de casas que ya no se podían mantener por su elevado coste de agua, comunidad, servicios externos, como piscina y jardines, impuestos etc, tampoco se quería vender por apego, y al final se ha convertido en una mole deteriorada que se mal vende, no recuperando lo invertido para irse a vivir a algo más pequeño y modesto o plegando la servilleta en una casa ruinosa, para que otros la vendan mal y barata. Es importante saber donde compras y tu proyección laboral, pues si la casa está en una zona cara y tus ingresos van a reducirse a una mala pensión, es muy posible que los costes se disparen y llegue un momento en que lo que era tu sueño, se convierta en tu infierno. Y querido lector jamás dudaría en hacerme de algo más grande donde mi familia pudiera disfrutar de todo aquello que gusta, espacio, pistas deportivas, piscina, jardines, huerto, etc. Pero jamás dudaría en venderlo cuando esto no sea útil y la casa se queda vacía.
Conociendo todo esto es momento de recurrir a las distintas opciones, planteando distintos escenarios en busca de respuestas, no olvidando que para obtener respuestas es importante hacer preguntas. ¿Es aquí donde quiero vivir toda la vida?, ¿esta casa o piso es potencialmente alquilable si tuviera que cambiar de provincia?, ¿tengo la oportunidad de comprar algo más económico que me genere más rentabilidad en otro punto de la ciudad y que también sea atractivo para mi aunque más pequeño?, ¿mi trabajo es provisional, o definitivo?, ¿cuantos años me privará la hipoteca de las cosas que realmente me gusta hacer?, ¿quiero compartir con alguien la mayor inversión de mi vida?, ¿quiero tener hijos?. Hacerte todas estas preguntas te dará la oportunidad de preparar un traje a medida que te permita tomar la mejor decisión, ya que no es lo mismo si vas a comprar una casa por 140.000 que dos por 59.000. Pues en el segundo caso además de diversificar el riesgo, aumentas la rentabilidad de tu inversión, ya que te permite vivir en una y alquilar la otra. Lo mejor es probar opciones sin fijar obligaciones para ir cogiendo aquello que en ese momento de tu vida sea más interesante para tu vida financiera.
Ahora vamos a ver, que pasaría si vives siempre de alquiler. En primer lugar te permite vivir en cualquier parte del mundo, aumentando oportunidades laborales, hablar idiomas y aumentar tus ingresos pues, los salarios son más altos por regla general. Por otro lado, si tu empresa te lo permite, podrás tele trabajar desde la ciudad que desees. Un alquiler te permite elegir cuanto quieres pagar dentro de unos márgenes, y si bajan tus ingresos simplemente puedes dejarlo o compartir piso con alguien hasta que mejore tu situación económica, tampoco tendrás que pagar por su mantenimiento ni por las averías de electrodomésticos, el IBI, seguro de hogar, y la. Comunidad, pues corre a cuenta del arrendador, un alquiler no te ata a un domicilio, y si tienes un vecino plasta, simplemente te vas, ni tampoco a una hipoteca, ni a un trabajo en tu ciudad. En cuanto a pagos. además del alquiler, solo pagarás por los servicios elementales de donde vivas, luz, agua, internet y los requisitos que cada país te exigen para tener tu residencia, como seguros de salud etc. Por contra es muy importante que sepas que hay que preparar un lugar donde vivir, pues si no ahorras lo suficiente llegará un momento en el que tus capacidades laborales se vean diezmadas, y por ende tus ingresos, es importante que sepas que los años no pasan en balde y que te puedes encontrar en la calle. Preparar un lugar cómodo es algo que debes de tener en cuenta, invertir en patrimonio te dejará buena rentabilidad y además te servirá de recogimiento algún día si todo se tuerce.
Por otro lado la falta de conocimiento sobre finanzas personales, te hace pensar que te darán un crédito del 100% porque ganas bien, o si eres funcionaria/o que los bancos se rendirán a tu nómina fija. Y tengo que decirte que eso ya no va así, pues analizan no solo el patrimonio que tienes, si no como has manejado tu dinero por los movimientos de tu cuenta, realizando un detallado análisis financiero de tus patrones de uso con tu economía, y si por casualidad no tienes ahorros y solo tienes préstamos, y gastas todo lo que tienes, probablemente no tengas crédito para ellos y no se te apruebe la operación hipotecaria.
En resumen, si eres un puro gastoso y no tienes nada ahorrado. Si además no tienes ningún respaldo patrimonial y los egresos bancarios son un habito común, lo más probable, es que los bancos te den lo que viene a ser un plancho. Si amigo lector un plancho, es eso mismo que tú piensas pero más ancho .
Pero ahí no acaba la cosa amigo mío, porque además como no trabajas la opcionalidad y no sabes lo que es planificación financiera, seguro que no tendrás en cuenta que a la hipoteca se te sumará, tu nueva comunidad, tu nuevo IBI, tu nueva basura y abastecimiento de agua y por supuesto todos los servicios necesarios que tendrás que contratar para vivir. Por otro lado los productos financieros como el seguro de vida de obligado cumplimiento por el banco, seguro de hogar, sumado al acondicionamiento de tu nueva casa para hacerla habitable. A todo esto súmale el 20 % de entrada y los llamados gastos de compra venta, que como no los tenías previstos, tienes que pedirlos y por supuesto devolver.
En definitiva desde los 25 tendemos a ir a la deriva sin planificación ni destino, y esto quiere decir que normalmente se vive al día sin priorizar aún sabiendo que algún día vamos a comprar una propiedad, a los 35 pasan 10 años sin tener ningún ahorro y para colmo nos creemos los reyes de las finanzas, pero nada más lejos de reyes y menos de finanzas.
Lo peor de todo esto es, que en vez de buscar ayuda seguimos a la deriva con un alto riesgo de encallar, porque no necesitamos ayuda para estos menesteres ya que 2+2 son 4, es por esto por lo que se ha tenido que reformar la ley hipotecaria, la ley 5/2019, por la cantidad de lumbreras que compran sin planificar. Esta claro que tirarte a una hipoteca reduce las opciones que tienes con tu dinero, pero hacerlo a la deriva y rechazando ayuda de profesionales es aún peor.
Es evidente que si la economía obedece a ciclos movidos por las decisiones de las personas, y si las personas deciden por programas y patrones, ya está todo dicho.
Julio Chaves González
Family financial planning.











