En educación financiera, definir claramente nuestros objetivos financieros es fundamental. Pues si no los determinamos, es muy probable que vivamos a la deriva y, ante cualquiera de las crisis financieras que se presenten, podríamos incluso encallar.
Una vez establecidos los objetivos, es crucial saber dónde nos encontramos. Lamentablemente, la educación financiera no interesa a muchas personas. A menudo, después de mis sesiones gratuitas, puedo ver las caras de sorpresa al descubrir lo importante que es entender las finanzas personales. Sin embargo, el desinterés es evidente desde el primer minuto.
Un consultor financiero no solo está para asesorar a personas con grandes cantidades; también para orienta a quienes, como la mayoría, no saben cómo gestionar su economía de manera óptima y creciente. Planificar la compra de una casa, manejar una herencia, gestionar deudas o montar un negocio son conocimientos esenciales en la vida financiera de una persona.
La mayoría de las personas creen que manejan bien su economía, pues piensan que con controlar el gasto es suficiente, lamentablemente se olvidan de establecer termostatos, objetivos financieros, cálculo de capacitad de ahorro, pérdida de oportunidad, riesgos, inflación, etc. Al fina terminan viviendo al límite por no planificar adecuadamente.
He comprobado cómo una familia con ingresos netos de 4,000 € mensuales y gastos equivalentes en deudas y consumo no aplicaba ninguna estrategia financiera. Tras realizar un estudio detallado que les mostraba cómo mejorar su economía en un plazo de cinco años, y advertirles con datos reales que, en caso de crisis, solo tendrían libertad financiera por un mes, decidieron no tomar ninguna acción.
Durante una crisis, lo primero que hay que hacer es tirar de la anilla de emergencia, como se de un paracaídas se tratase. Si has preparado un colchón financiero, adminístralo bien. Controla la cesta de la compra, consume de manera inteligente y cambia de proveedores de servicios esenciales si es necesario. Evita cancelar ahorros a largo plazo, ya que este es el momento idóneo para mantener la inversión, pues vas comprando barato y aumentando la rentabilidad futura.
Si estás por comprar un inmueble en inicios de una crisis, analiza tu situación financiera y estudia tus necesidades para garantizar tu hipoteca en tu horizonte temporal laboral, si ves que no es viable y vence tu contrato de arras, abandona el barco pues seguro que encontrarás otro momento, ajusta el gasto y vuelta a empezar.
Algunas crisis globales puede tener giros inesperados, por lo que es vital estar despiertos y preparados, tener siempre un fondo de emergencia y no tener el dinero en el mismo lugar, vive por debajo de tus posibilidades y aumenta al máximo tus ahorros.
Julio Chaves
Family Financial Planning

