No hace mucho leí en uno de esos libros de finanzas personales, una frase que me dio que pensar. Sinceramente encierra gran poder, ya que la mayoría de las veces nos contamos mentiras para continuar haciendo aquello que queremos, nos perjudique o no. Prueba de ello es la típica frase de los fumadores cuando dicen de algo hay que morir, o la muy famosa frase el dinero está para gastarlo y disfrutar.
Aquella frase que leí, que me sorprendió, se convirtió precisamente en el título de este artículo “Cuéntate Verdad”. Si, cuéntate verdad sobre ti mismo, por ejemplo, si estás con la pareja que realmente quieres, si tu trabajo te llena o estás por dinero o de cómo van y cuánto sabes sobre tus finanzas personales:- ¿Sabes cuánto dinero ha pasado por tus manos desde que tuviste tu primer empleo?- ¿Cuanto de este conservas hoy?- ¿Sabes cuanto empleaste de forma sensata?- ¿Sabes que existe la llamada perdida de oportunidad?, ¿Y que la pérdida de oportunidad se refiere a las oportunidades que perdiste de poder multiplicar tu dinero con estrategias financieras?- ¿Sabes cuanto ganas al año sumando todos tus ingresos y cuanto gastas realmente?- ¿Sabes cuanto tiempo empleas en tonterías, o en Ladrones de tiempo y cuanto en optimizar tus finanzas?, ¿Sabes cuanto de lo que compras es un activo, mete dinero en tu bolsillo y cuanto un pasivo, saca dinero de tu bolsillo?.
Es curioso pero el 100% de las personas a las que les hago estas preguntas, dicen lo mismo :-No sé y no me preocupa.
Todo resultado, sea de un éxito o una equivocación, es la consecuencia de una decisión, lo cual quiere decir que a cada resultado le precede una decisión tomada en el pasado, pero es importante que sepas que tú ahora, dentro de una hora será tu pasado y que el presente es un instante…..,ralla un poco, ¿que no?.
Querido lector, cada día tomamos miles de decisiones, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos, y estás decisiones nos llevan a unos resultados, y todas estas decisiones tienen consecuencias que pueden ser buenas o malas, y es que esto obedece a la ley de causa y efecto, fácil, ¿no?. Ahora que se entiende mejor, podemos saber que cada decisión que tomemos, o no, repercutirá en los resultados de cualquier ámbito de tu vida. Además tienes que saber que estos, igual no llegan de forma inmediata, pudiendo tardar hasta 10 años o más, y si por casualidad esas decisiones que tomaste no fueron acertadas, o se tomaron sin conciencia, igual los resultados obtenidos no son muy halagüeños e inesperados.
Y es que amigo mío, tienes que saber que la mayoría de las veces nos detenemos más tiempo a decidir sobre todo lo que no importa, siendo capaces de dedicarle más atención a pensar si le vamos a poner o no pepinillos a la hamburguesa del Burguer king, que a otras decisiones más importantes que tomadas a tiempo pueden tener repercusiones futuras muy negativas, no quedando aveces suficiente tiempo para rectificar aquella mala decisión. Clasifica tus decisiones priorízalas y se consciente con lo que realmente te importa, pues esto será fundamental pues va repercutir en tu calidad de vida cuando más lo necesites.
Se puede decir que la vida en términos generales funciona como cada uno de tus días. Y quiero decir que si tú te marcas unos objetivos en el día, y no te paras en tu mitad del día a medirlos para comprobar que llevas y cuánto te queda, igual llega la noche y ya no te queda tiempo para rectificar y poder hacer lo más importante que realmente querías. Es evidente, que el tiempo es lo único que se va y no vuelve, pero siempre te quedará el día siguiente para mejorar, el problema es que si esto pasa con la vida….ya no habrá más vida para mejorar, por lo menos para ti, y la verdad es que debe de ser preocupante si ves que se te pasó la vida sin hacer lo que realmente era importante.
Como ya he dicho antes, la vida querido lector, se comporta exactamente igual que tu día a día, si no te paras en tu medio día de la vida para recalcular, es muy posible que no alcances los objetivos tan necesario que deseas, futuro laboral agradable y estable, familia, hogar digno, jubilación, etc, y si no te detienes un momento para hacerte las preguntas correctas en el momento adecuado, igual y aunque encuentres las respuestas, ya no te queda tiempo suficiente, y te garantizo que pensaras lo mismo que todos, “que rápido ha pasado todo”.
Un grave problema es no clasificar las decisiones de mayor a menor repercusión, y las tomamos sin ser conscientes de lo que puede ocurrir mañana.
Una vez sabes esto has de entender que de entre las miles de decisiones que tomas al día, has de clasificar cuáles de ellas son importantes, cuáles urgentes, cuáles opcionales, y cuáles no importan. Porque de esta selección dependerán tus resultados.
Dale prioridad a las decisiones que de verdad te llevan a objetivos, pues si se las das a las cosas de poca importancia, perderás el tiempo de decidir sobre las que de verdad importan.
Hubo un viejo maestro que llenando un vaso de piedras grandes le pregunto a sus alumnos si éste estaba lleno, los alumnos respondieron rápido que si. Entonces el maestro sacó de un bolsillo gravilla y las introdujo dentro del vaso preguntando si ahora estaba lleno. Los alumnos contestaron todos afirmativamente, y entonces el viejo maestro sacó de otro bolsillo arena fina para continuar llenando el vaso preguntando en voz alta si éste ahora estaba lleno. Los alumnos todos sorprendidos dijeron que sí, que ahora estaba completamente lleno, y el viejo maestro siguió llenando el vaso con una botellita de agua que tenía en su mesa, los alumnos enmudecidos quedaron perplejos y el viejo maestro continuo diciendo:
– Llena tu vida primero de cosas importantes y te cabrá todo lo demás, llénala de todo lo demás y no te cabrá lo importante.
¿Y tú?, ¿de que estás llenando tu vida?.
Julio Chaves
Especialista en Finanzas Personales y Planificación Financiera.

